Uno de los objetivos que me propuse cuando inicié mi trabajo en bronce, fue acercar al público con el arte y borrar esa ancestral barrera impuesta por los expertos, museos y galerías: No tocar. El propósito de mis creaciones es que además de observarlas también sean palpadas para poder sentirlas plenamente, sin ninguna reserva ni reverencia.

Así fue que elegí prescindir de bases, esas estructuras ajenas a las esculturas que solo sirven para sostenerlas, y que al cumplir con ello, también las limitan y las aíslan. Igualmente, decidí trabajar usando una escala en la cual la gente puede relacionarse con mis piezas más íntimamente al tocarlas y manipularlas, además de que resulten fáciles de integrar a los ambientes reducidos de la vida actual.

Una de mis ideas acerca del arte es que debe ser accesible al público en todos sentidos.

Manuel Ferreiro

Diseñador / Escultor